Advierten que falsos herederos usan su historia, para justificar el autoritarismo actual.
Bernardo Méndez Lugo*
Ante la noticia de su fallecimiento, recuerdo con respeto y profunda admiración al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una figura fundamental de la vida política mexicana. Descanse en paz 🙏
Tuve el privilegio de trabajar en su equipo en 1986, cuando era gobernador de Michoacán. Colaboré en FOMICH, al lado de Enrique Bautista Villegas, y pude conocer de cerca una etapa de su proyecto político y social.
En 1988 apoyé su candidatura presidencial y participé como representante de casilla, convencido de la importancia de abrir nuevos caminos democráticos para México.
Posteriormente, tuve la oportunidad de saludarlo en distintas ocasiones en la Ciudad de México, Berkeley, California, y Chicago. Siempre admiré su rectitud, su firmeza de principios y su compromiso con las causas sociales.
Su trayectoria representa mucho más que una candidatura o una corriente política: Forma parte de la lucha por democratizar México, ampliar la participación ciudadana y construir una alternativa frente a las estructuras tradicionales del poder.
También es necesario reconocer una contradicción dolorosa:
Algunas personas y grupos que encontraron oportunidades políticas en aquellas luchas, terminaron alejándose de los principios que les dieron origen.
La honestidad, la legitimidad democrática y las aspiraciones de cambio no deben convertirse en instrumentos para justificar la concentración del poder, el autoritarismo ni la simulación. Honrar a Cuauhtémoc Cárdenas significa rescatar sus principios, no apropiarse de su historia.
Significa defender la democracia, la congruencia, la justicia social y el respeto a la pluralidad, incluso, cuando hacerlo, resulte incómodo para quienes se presentan como herederos de aquellas luchas.
Su legado merece ser preservado mediante la memoria crítica y la acción ciudadana
México necesita distinguir entre quienes sostienen sus convicciones con hechos y quienes utilizan las causas populares como escalones para alcanzar el poder.
Mi reconocimiento al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano por su trayectoria y por la huella que dejó en una generación que creyó en la posibilidad de transformar democráticamente al país.
Que su memoria nos convoque a defender los principios que dieron sentido a aquella lucha y a no permitir que sean desvirtuados por sus falsos herederos.
¡Descanse en paz, ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano!


