mayo 15, 2026

El futbol es un negocio que mueve montañas de dólares y euros en pleno desierto

El futbol es un negocio que mueve montañas de dólares y euros en pleno desierto

No me gusta perder a nada, siempre trato de ganar: Messi

Bolivar Hernandez

El mundial de futbol de Qatar. En esta ocasión se invitaron a muchos países más que en otros torneos similares, y eso implica la participación de muchos equipos que asistieron como meras comparsas, de relleno, para hacer un negocio más jugosos para la FIFA.

Pasó lo que tenía que pasar, que los países pertenecientes a la CONCACAF, Norte, Centroamérica y el Caribe, se fueron a casa casi de inmediato, México incluido. Fueron eliminados ya Ecuador y Uruguay, también.

Los asiáticos fueron una sorpresa positiva, Japón y Corea del Sur, y dieron una fiera batalla y perdieron con dignidad y con mucha lucha.

Van quedando los monstruos de siempre

Los aspirantes a quedarse con la Copa de este mundial: Brasil, Argentina, Inglaterra, Francia y España. No quedan dudas que este mundial es algo fuera de lo normal; se efectuó en un país sin tradición futbolera, en una época del año insólita; en el cual el país anfitrión fue eliminado a las primeras de cambio, ni las manos metieron ni tampoco los pies.

Todo el mundo sabe que Qatar compró y sobornó para hacerse de este mundial a todos aquellos que tenían poder de decisión. La FIFA, obviamente, fue parte interesada en este complot fraguado en el desierto.

Foto: GooseB 

Qatar es un emirato árabe muy rico por tener grandes reservas petroleras y de gas a nivel planetario

Es un país que no respeta ni los derechos humanos, ni a sus mujeres que son sujetos de segunda clase, viven con una rigidez absoluta, sin libertades elementales.

Es un país de inmigrantes provenientes sobre todo de India y Paquistán, pero también de África, y de Filipinas.

En la construcción de los estadios de futbol murieron 6 mil 500 obreros, por accidentes laborales y el país solo reconoce 300 fallecidos.

Los estadios tienen poca asistencia de espectadores, los boletos de ingreso son caros y no hay venta de cerveza, eso le resta mucho a un espectáculo donde los fanáticos cantan y se emborrachan con singular alegría.

Observé estadios semivacíos con cientos de inmigrantes de la India y Paquistán, sobre todo, con las camisetas de Argentina y Brasil simulando ser originarios de Sudamérica, pero sus turbantes de colores los delataron de inmediato.

Sin duda, el futbol es un negocio que mueve montañas de dólares y euros en pleno desierto…

*La vaca filósofa.

Fotos: Sidhick, GooseB 

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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