Bolivar Hernandez*
Malena fue sirvienta por 50 años. Lo suyo era servir y servir. Mujer sumisa y religiosa, y tradicionalmente fiel a su congregación.
Se casó a los 20 años muy enamorada de su novio dos años menor que ella. Ella era una estudiante universitaria destacada por su inteligencia y dedicación a los estudios. El novio era hijo de papi y mami, un trabajador empeñoso en la empresa familiar.
Estaban muy enamorados uno del otro. Él fue su único novio y ella su primer amor juvenil.
Se casaron y ambos abandonaron la universidad
Pronto, ella encontró su sitio en el mundo adulto, ser una excelente ama de casa y una madre abnegada. Asumiendo plenamente el significado de ser abnegada, es decir, negarse a sí mismo, y diluirse en el otro o en los otros, es una manera de desdibujarse o despersonalizarse.
Cometió dos errores. Uno, casarse por bienes mancomunados y dos, clavarse el apellido de él y omitir el suyo.
Ella se regaló a la familia de él, y se hizo una de ellos por completo. Se afilió a la religión de ellos y a su particular ideología política y moral.
Transcurrieron los años y ella se dedicó a la crianza de sus hijos, en forma abnegada y entregada por completo a su misión materna , con mucho éxito y satisfacción.
Malena se daba cuenta que su pareja coqueteaba con sus comadres y amigas de la familia. Y ella lo sorprendió en varias infidelidades obvias.
Malena todo perdonaba
Su religión así lo exigía, que era perdonar todas las faltas dentro del matrimonio.
Malena era una extraordinaria sirvienta, ya que cocinaba deliciosamente, lavaba y planchaba todo con esmero, y era una estupenda enfermera que cuidaba con amor los problemas respiratorios de su marido.
Se convirtió en la compañera invisible, callada, sumisa. La sexualidad entre ellos se acabó en forma muy temprana. La indiferencia hacia ella era insultante, insoportable.
Ella se hizo invisible a los ojos de su marido. Nunca más él la volvió a mirar, a ver.
Cuando Malena cumplió 50 de infeliz matrimonio, ya que estaba infelizmente casada y ella lo sabía, fue cuando ella se decidió a actuar.
Salió del hogar conyugal con lo puesto y buscó un refugio lejos de él.
Al final de toda ruptura de pareja surge el caos
Y eso significa el rompimiento de una alianza económica entre ellos. Y se arregla con otro acuerdo económico.
Los dilemas de Malena
- El divorcio es un pecado mortal, su religión lo sanciona como algo indeseable.
- Sus amistades piensa ella en cómo irán a reaccionar ante esta noticia. Porque todas sus amistades llevan a cuestas pésimos matrimonios pero se aguantan, por los hijos, o por el “que dirán”, o por no tener ningún oficio o profesión con lo cual poder mantenerse.
- Ella solo es conocida socialmente como la señora de…No tiene una identidad propia. Y ahora cómo le hará ella para despojarse del apellido de casada y recuperar su identidad de soltera.
- Como el exmarido es un hombre rico luego entonces sus hijos están de su lado. Perdió marido e hijos también.
- Los bienes materiales de él están protegidos y a nombre de testaferros, o prestanombres. Él no tiene ningún bien a su nombre. Cómo pelear el 50% de ese patrimonio?
- A los 70 años cómo iniciar una nueva vida, digna y dichosa, esa es su inquietud más apremiante.
- El mundo de Malena se desmoronó como un castillo de arena, que el mar destruyó en un instante. Cómo armar un nuevo mundo personal y vivir en soledad, esa es la cuestión.
Posdata
La vida de Malena es una historia que se repite a lo largo y ancho del mundo, e involucra a millones de mujeres oprimidas por un sistema patriarcal anacrónico.
La rebelión de esas mujeres es una asignatura pendiente, y las feministas habrán de contribuir a esa liberación tan urgente y necesaria.
*La Vaca Filósofa

