Las remesas en México son uno de los pilares económicos más importantes del país, representando una fuente vital de ingresos para millones de familias y superando, en volumen, a la Inversión Extranjera Directa (IED) y, en años recientes, a los mismos ingresos petroleros.
Ivette Sosa
Las remesas en México se consolidaron en 2024, como una de las principales fuentes de divisas del país, sumando una cifra histórica de 64,745 millones de dólares. Ésta reafirma su papel pilar en la economía nacional, mientras que la IED rondó los 36,872 millones de dólares en el mismo periodo.
El impacto de las remesas se extiende a lo social, político y electoral.
Significado Económico
Las remesas representan cerca del 4% del PIB y son fundamentales para el consumo básico (alimentación, salud, vivienda) de las familias receptoras. Ayudan a reducir la pobreza extrema y mejoran la calidad de vida en comunidades de alta migración.
El flujo constante de dólares, ayuda a sostener el valor del peso mexicano frente al dólar. Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Chiapas, Estado de México y la Ciudad de México son los principales estados receptores.
Significado Político
Las remesas evidencian la incapacidad de la economía interna para generar empleos suficientes, forzando la emigración.
El 98% de las remesas proviene de EE.UU. (principalmente Chicago, Nueva York, Los Ángeles y Dallas). Cualquier cambio en la política migratoria estadounidense (como redadas o nuevas restricciones, como está sucediendo desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca), ha afectado directamente el flujo de dinero.
Desde Washington y congresistas norteamericanos hablan del uso de los canales de envíos de remesas, para el lavado de dinero, con estimaciones que sugieren que un porcentaje del flujo financiero, podría estar ligado a actividades ilícitas.
Si bien las autoridades mexicanas y el sistema financiero niegan que el lavado de dinero a través de remesas sea significativo, informes de centros de pensamiento (think tanks) y funcionarios estadounidenses estiman que hasta el 7.5% de las remesas podrían estar vinculadas al crimen organizado.

El impuesto federal del 1% sobre remesas enviadas desde Estados Unidos fue aprobado por la administración del presidente Donald Trump y entró en vigor el pasado 1 de enero.
Este cargo aplica a envíos en efectivo, giros postales y cheques de caja, no a transferencias electrónicas.
2025, caída del 4.6%
En 2025, se registró caída en el flujo de remesas del 4.6%, rompiendo una racha de 11 años de crecimiento consecutivo. Atribuidas a políticas migratorias de Estados Unidos y a la apreciación del peso, lo que representa una alerta económica significativa.

Señalan expertos que, entre los motivos, están:
- Políticas migratorias en EU: El endurecimiento de controles y el aumento en las deportaciones (más de 320,000 en 2025) han reducido el flujo de nuevos migrantes.
- Ahorro precautorio: El temor a políticas antimigrantes ha causado que los paisanos prefieran ahorrar, en lugar de enviar dinero.
- Nuevo impuesto del 1%: A los envíos de remesas en efectivo o money orders desde EE. UU.
- Tipo de cambio: La apreciación del peso frente al dólar durante gran parte de 2025, redujo el poder adquisitivo de quienes reciben el dinero en México.
Expectativas para 2026
Se espera una estabilización y recuperación marginal de las remesas a México, con un crecimiento estimado de entre 1.5% y 2.7%, tras la caída en 2025 y el fin de una década de crecimiento histórico.
A pesar de un repunte moderado, el flujo no recuperará los niveles máximos de 2024, manteniéndose presionado por políticas migratorias estrictas de EE. UU., el nuevo impuesto del 1% sobre envíos en efectivo, y un peso fuerte.

