Una enorme mayoría de la población tampiqueña, en el estado de Tamaulipas, no duda en afirmar que seres extraterrestres protegen a la región y sus habitantes de la devastadora fuerza de los huracanes, que tras avanzar con vehemencia hacia sus costas, detienen la marcha repentinamente para cambiar misteriosamente de rumbo.
Muchos tampiqueños aseguran avistar todo tipo de objetos voladores y luces no identificadas surcando los cielos de la ciudad con frecuencia.
BASE ALIENÍGENA SUBMARINA
Los más elocuentes sostienen que, a unos 40 kilómetros de la costa, existe una base alienígena submarina, donde entran y salen naves de distintas fisonomías, especialmente triangulares y circulares.
Pero no siempre fue así. Las personas de más edad aún recuerdan las épocas en que los huracanes devastaban la ciudad, como en 1955, cuando el denominado Hilda inundó tres cuartas partes del territorio y dejó a 20 mil personas sin casa.
Empero, un buen día, los huracanes nunca más volvieron a soplar sobre tierras de Tampico. Corrían los primeros años de la década de 1970, cuando un trabajador del Distrito Federal llegó hasta la ciudad para contar a los cuatro vientos que los extraterrestres lo habían contactado con un claro mensaje:
Estaban allí protegiendo a la región, no sólo de huracanes, sino también de cualquier otra amenaza al territorio.


Esta noticia me agrada, yo he tenido la oportunidad de ver muchas luces y naves en el Estado de México. Para muchos es ilógico que exista vida muy parecida a los humanos.