El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados organizó el curso: El agua en México: Nuevas aristas de un debate siempre actual, con la finalidad de analizar la disponibilidad y abastecimiento del agua en el país, para identificar patrones geográficos y áreas críticas, así como comprender los desafíos sociales que esto conlleva e identificar alternativas de acción.
La maestra Ana Gabriela Núñez Pérez, directora general del CESOP, señaló que, de acuerdo con Organización de las Naciones Unidas (ONU), el agua puede crear paz o puede generar conflictos, por lo que, bajo esta premisa, es urgente trabajar unidos para proteger y conservar nuestro recurso más preciado.
Para ello, agregó, se debe primero estudiar la problemática del agua, para generar nuevas políticas y legislaciones adecuadas que promuevan su protección, conservación y uso responsable en el país.
Crisis del Sistema Cutzamala
El doctor en Planeación Urbana por la Universidad de Montreal, Canadá, Felipe de Alba Murrieta, resaltó que en la Ciudad de México hay un déficit del 20 por ciento en el suministro de agua, debido a la crisis del Sistema Cutzamala que, en noviembre de 2020, tenía 70.2 por ciento de su capacidad, en 2021, 72.2 por ciento y al 15 de enero de 2024 contaba con el 40.7 por ciento.
Apuntó que, según la Conagua, el 59.1 por ciento del agua superficial de México está contaminada, sólo el 26 por ciento de los sitios de agua es aceptable, por lo que es uno de los 25 países del mundo con un mayor estrés hídrico, debido a que más de 50 millones de personas enfrentan escasez.
Mencionó que las regiones centro y norte del país son las que más experimentan carestía de agua derivado al aumento de las sequías; por ello, para el 2030 la disponibilidad promedio anual descenderá por debajo de los tres mil metros cúbicos por habitantes al año, porque la disponibilidad del vital líquido ha cambiado radicalmente en los últimos 50 años.
La experta en temas de agua, Karina Kloster, dijo que en México el problema del agua se debe a la falta de coordinación entre las distintas instancias públicas y de gobierno que manejan el tema, pues no existe comunicación para que haya un intercambio de datos que ofrezcan la realidad que se vive actualmente respecto a la crisis.
Aunado a lo anterior, existen vacíos en la administración pública, como la falta de coordinación y alineación de políticas y colaboración interinstitucional, falta de personal capacitado, financiamiento, ineficacia de marcos legales, y ausencia de voluntad política para generar datos fidedignos.

